La frontera entre el diseño web, diseñadores de páginas web, y la programación de aplicaciones web

Diariamente asistimos a la confusión que reina en el mercado sobre cuál es el proveedor adecuado para abordar un proyecto web. El cliente no distingue entre un estudio de diseño web y una empresa de programación de aplicaciones  web. Confundir un proveedor con otro ha llevado al fracaso de muchos proyectos.

Desde nuestra posición de empresa especializada en programación de aplicaciones web, hemos recibido peticiones para rescatar proyectos encargados a estudios de diseño o agencias de publicidad que han terminado mal construidos, con graves carencias de usabilidad y plagados de incidencias.

Durante muchos años el proyecto web más demandado era la construcción de una página corporativa. El concepto página web y diseño web cobraban sentido en el contexto de  páginas con muy poca funcionalidad de fondo que servían únicamente como herramienta de marketing y escaparate a las empresas. Los diseñadores web nacen como un colectivo de profesionales procedentes del mundo offline de la prensa escrita, maquetación, diseño gráfico y agencias de publicidad que trasladan técnicas de diseño tradicional al diseño de páginas web. Un diseñador web era una buena solución para crear una página corporativa.

Sin embargo, la llegada de la Web 2.0 y la evolución de la cultura digital diversificaron el tipo de proyectos solicitados por el cliente. El mercado comenzó a demandar aplicaciones web, software web. Se trata de proyectos donde la capa de diseño esconde complejas aplicaciones de software que requieren técnicas avanzadas de ingeniería para su construcción.

Un estudio de diseño web ni puede, ni debe abordar el desarrollo de una aplicación web. Una aplicación web en manos de un estudio de diseño o una agencia de publicidad es un proyecto abocado al fracaso. No hay forma posterior de corregir sin empeorar el comportamiento de la aplicación. La única vía es rehacer la plataforma desde cero.

A fin de orientar el proceso de selección del proveedor, enumeramos una serie de recomendaciones para evitar errores:

– Necesito una página web corporativa con las secciones habituales quiénes somos, qué hacemos, dónde estamos y una pequeña sección de noticias. El proveedor adecuado para hacer el trabajo es un estudio de diseño web o una agencia de publicidad. Es un trabajo sobre todo de diseño. El software que está detrás tiene opciones muy limitadas que pueden ser cubiertas por un opensource cuya instalación no requiere conocimientos de ingeniería

– Quiero una Landing page para una campaña publicitaria. Sin dudarlo una agencia de publicidad digital será el mejor proveedor.  Las técnicas de diseño resolverán los problemas habituales de este tipo de acciones

– Plataformas de pedidos, atención al cliente, páginas corporativas avanzadas, marketplaces, e-commerce, redes sociales, portales verticales o aplicaciones cloud. No debe nunca dejarse en manos de un estudio de diseño web o una agencia de publicidad. Debe ser una empresa de desarrollo de software quien haga el trabajo, con un equipo de ingenieros experimentados. El desarrollo de software web siempre debe ir acompañado de un equipo de frontend experto en experiencia de usuario que diseñe la interfaz de la aplicación teniendo en cuenta principios de usabilidad.

Distinguir a un estudio de diseño o agencia de publicidad de una empresa de desarrollo especializada en aplicaciones web es sencillo. El portafolio y la composición de la platilla revelan su identidad. En una agencia de publicidad o un estudio de diseño las referencias serán páginas web corporativas y la mayor parte de la platilla está integrada por diseñadores web.

En una empresa de programación el grueso de la plantilla son ingenieros. Dispone además de un departamento de frontend especializado en experiencia de usuario y diseño de interfaz para aplicaciones web. Las referencias serán aplicaciones que gestionan un workflow en web.