La perfecta Landing page o el reto de mantener la atención del usuario

Actualmente, todos aquellos que navegan por la red, ya sea por motivos profesionales o de ocio, tienen a su disposición una variedad tan grande de productos y servicios que incluso sienten rechazo ante determinados anuncios. Por este motivo, que los usuarios de Internet se interesen por el producto o servicio que ofrece una empresa en concreto es cada vez más difícil.

Sin embargo, cuando se logra y cuando, por fin, el cliente potencial hace clic en un anuncio un pequeño gran éxito se ha conseguido; entonces sólo queda mantenerlo y reforzarlo. Ahí es donde entra en juego la Landing page.

Por Landing page o página de aterrizaje se entiende la página virtual en la que una empresa pone la descripción del producto o servicio a ofrecer al cliente potencial que se ha visto atraído por el anuncio colocado en un determinado sitio web. Sus principales objetivos son: atraer al mayor número posible de visitantes, obtener un listado de clientes asiduos y lograr un alto índice de conversión (entendida ésta como la cantidad de afiliados o ventas que se obtienen por la cantidad de visitas al sitio web de la empresa).

Para lograr todo esto la Landing page ha de cumplir una serie de requisitos. A la hora de diseñar una página de aterrizaje hay que tener en cuenta que los usuarios decidirán en menos de cinco segundos si la página les interesa o no; por este motivo ha de existir la máxima relación posible entre el anuncio que cautivó el interés del visitante y el contenido de la página de aterrizaje.

Atraer la atención es importante y un titulo interesante e impactante acompañado de un subtítulo relacionado es una buena forma de conseguirlo. En cuanto al contenido, debe ser relevante y original, la marca y el objetivo deben estar colocados de forma visible y, sobre todo, la información debe ser relevante y fácil de localizar por el usuario, lo que implica la necesidad de una navegación intuitiva marcada por el orden en la página.

Pero más importante aún que el cómo atraer al cliente es el cómo no provocar que abandone la página. Una gran extensión, enlaces que distraigan, la redirección a una web en construcción o sin terminar, la obligación de registrarse, el excesivo tiempo de carga o las ventanas emergentes son factores que disuaden al usuario de visitar el sitio web y conocer más sobre el producto o servicio.

En cualquier caso, la sola visita a la Landing page es ya un éxito para la empresa; si ha logrado atraer la atención del usuario, si se siguen los consejos adecuados, no debe ser difícil mantenerla.