De Madrid decide a Madrid comparte. Cómo ahorrar millones en tecnología

El año pasado nuestros técnicos asesoraron al Ayuntamiento de Madrid en el montaje de la arquitectura necesaria para el despliegue de los portales de presupuestos participativos. Sobre el portal Decide Madrid más de 200.000 madrileños han votado recientemente sobre diversos proyectos públicos.

Además de la consultoría de infraestructura, LEXTREND desarrolló uno de los portales más relevantes de transparencia, donde los concejales y altos cargos hacen públicas sus agendas y reuniones

Código libre de plataformas públicas

Dejando a un lado las opiniones políticas sobre la conveniencia de los presupuestos participativos, hay un punto que merece la pena comentar del camino que ha tomado el Ayuntamiento de Madrid: las plataformas digitales que desarrollan sus técnicos se están publicando como código libre en  GITHUB. Cualquier otro ayuntamiento puede descargar la plataforma, adaptarla a su realidad y enriquecerla con nuevos módulos funcionales, que son posteriormente compartidos con otras entidades púbicas.  El código de Decide Madrid (Consul) puede descargarse aquí. El de las agendas de los altos cargos que desarrolló LEXTREND aquí

El ahorro de recursos públicos que supone este enfoque podría ser enorme. Si la oferta de servicios públicos es similar entre entidades, los procesos y tecnologías que soportan esos servicios también deberían serlo. Por tanto, el planteamiento colaborativo tiene sentido entre entidades públicas, tanto para el desarrollo de plataformas propias, como en la compra conjunta de licencias, en el caso de tecnologías propietarias.

Repetir desarrollos

Sin embargo, la compra pública de tecnología se caracteriza precisamente por lo contrario. Es habitual tropezar con licitaciones públicas que repiten el mismo proyecto una y otra vez en ayuntamientos y comunidades autónomas.  Un caso muy emblemático es la promoción turística. Se han publicado decenas de licitaciones para crear portales web que dan a conocer los recursos turísticos de comunidades y ayuntamientos. Una pequeña muestra aquí, aquí, aquí, aquí o aquí 

La promoción de recursos turísticos descansa en portales digitales que  básicamente hacen lo mismo y tienen las mismas capacidades. Merece la pena analizar si  una base tecnológica única, que compartan, adapten y escalen las entidades públicas, es una alternativa más económica y eficiente que diseñar y programar cincuenta portales diferentes de promoción turística.

El caso se repite en el ámbito de la transparencia y buen gobierno, salas de prensa, herramientas para gestión de consultas, apps para informe de incidencias y en la infinidad de procesos que están detrás de los servicios públicos  que prestan ayuntamientos y comunidades.

Una única dirección de tecnología

Las empresas utilizan la diferenciación tecnológica para competir por el mercado, pero  las administraciones públicas no compiten por captar ciudadanos. Se asemejan más  a una única empresa que presta sus servicios a través de sucursales. Por consiguiente, tiene sentido que funcionen con una dirección tecnológica también única o un modelo cercano.

Compartir tecnología ahorra recursos sin coartar la capacidad de las entidades para personalizar sus servicios o innovar en los procedimientos. Las bases abiertas pueden ser enriquecidas con nuevas funcionalidades y tienen flexibilidad suficiente para crear caras digitales diferentes.

Según los datos del portal Adjudicaciones TIC   las administraciones públicas adjudicaron en 2016 más de 700 millones de euros en licitaciones relacionadas con software, sin contar servicios de consultoría y outsourcing IT. Los principios de economía y eficiencia de las inversiones públicas deberían estar por encima de las ideologías y partidos. Las cifras merecen una reflexión.